viernes, 8 de enero de 2021

"Todo menos morir", de Alina Gadea


Ensayo algunas ideas sobre las raíces de esta novela, Todo, menos morir. Debió de nacer de una relación simbiótica, de anotaciones sobre un ensayista beodo que escribe sobre un poeta alcohólico. Después, los espacios comunes: Lima, Barranco y el hospital psiquiátrico Larco Herrera. 

Se amplificó, hacia los rasgos homosexuales en ambos personajes. El siguiente paso fue ahondar en las complejidades de cada personaje, sobre todo de Sandro Tasso, un por qué más interesante, ya que el de Martín Adán es harto conocido en el territorio de las Letras y cada cierto tiempo vuelve, bajo una mirada amarillista, por la prensa. 

Locura, homosexualidad, alcoholismo, poesía, pobreza, parecen un excelente caldo de cultivo para los narradores. Pero no todos pueden salir airosos. 

En Todo, menos morir, Alina Gadea ha tomado esos tópicos, para presentar una novela breve e intensa. 

Afirma el editor Gabriel Ruiz Ortega que estamos ante la mejor novela de la escritora. Desconozco lo anterior de la producción literaria de Alina Gadea, pero Todo, menos morir demuestra un manejo narrativo de alto nivel: estamos ante una escritora con mucho oficio, que ofrece una tensión al lector, a través de los 15 capítulos de la novela. 

Una acotación: La última década se han publicado a una importante cantidad de narradoras y poetas peruanas, de distintas urbes del país y residentes en el extranjero; la mayoría de gran calidad. Es algo sano y necesario; estamos ante un mercado literario más democrático si uno lo compara con la década de los noventa, por ejemplo, cuando la producción de literatura hecha por mujeres se supeditaba a dos o tres nombres.  


La obra 

Volvamos. A través de retazos de un supuesto ensayo, que se confunde con los fuegos fatuos y el tratamiento de Sandro Tasso, la narradora va dando luces sobre Martín Adán, ese personaje bohemio, de clase alta empobrecida, que sacrificó un futuro asegurado por no claudicar a la poesía, a la libertad y huir de la daga de la pacata sociedad limeña por su opción sexual.

En tanto, está la tensa y difícil relación de Sandro Tasso y Emilia. Gadea va soltando, poco a poco, detalles sobre ambos personajes. 

Las escenas con el alcoholismo son muy vividas. Tasso y Martín Adán, en sus contextos, parecen incurrir en la necesidad del trago para borrar la memoria, en el fondo, para ser menos juzgados.  


Personajes femeninos

Si al inicio hablamos de tópicos como locura, homosexualidad, alcoholismo, poesía, pobreza, quiero agregar la mirada femenina. 

Hay una gran huella de los personajes femeninos en la novela. Es un tema subrepticio. Ellas (madres, tías) son personajes perturbadoras y marcan el derrotero de los demás personajes. 

En ese horizonte, Emilia representa la ternura negada a ambos personajes. Y ella no solo se siente tabla de salvación, sino también salvada, aunque la relación sea, a ojos del resto, una relación tóxica. 

Todo, menos morir permite a Alina Gadea ensayar subrepticiamente sobre el rol vital de las mujeres en la formación del ser humano, más allá de la ausencia del padre y de otras carencias. 


Es cordura ponerse lírico

cuando la vida se pone fea 

escribió Martín Adán, ese poeta tan luminoso tan humano.  


Personajes principales: 

Sandro Tasso, Emilia, Martín Adán 


FICHA: 

Gadea, Alina. Todo, menos morir. Lima, Emecé Cruz del Sur, 2020. Pp. 94. 


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  @vadillovila